Fue un cambio gradual, y estoy muy consiente desde que me percaté de ello hace algunos muchos años y es que simplemente comencé por extrañarlo y en la actualidad hay veces donde tengo esa sensación de que estoy mal y debería regresar a mis viejos hábitos. Aún así veo personas que son muy felices creyendo las palabras que salen de sus propias bocas, cosa que no me sucede a mí, hay muchas que no concuerdan y que se quedan en la parada de autobús esperando por el último autobús que las llevaría finalmente a su destino. Pero ¡oh! realidad...bonita realidad.
Incluso hasta el día de hoy sigo sin saber como comportarme o con quién estar. Sé que en todo momento soy juzgada por la más mínima cosa que tenga o haga, y sé que con relaciones establecidas a la gente le deja de interesar ¿Será así por siempre?
Pienso que no importa cuanto me esfuerce, cuan inteligente o divertida parezca. Siempre saldrá a relucir ese peculiar ademán que me hará olvidar a las personas. Es cuestión de gustos, lo sé. Pero sé que podría terminar en cualquier parte del mundo y con cualquier persona comiendo en un restaurant de comida barata, disfrutando del viento en un día lluvioso o simplemente viendo televisión y desperdiciando aún más mi tiempo.
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